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domingo, 2 de septiembre de 2012

¿Tics nerviosos? Síndrome de Tourette


Algunas personas con ciertos tics extraños a veces nos llaman la atención en la calle, se ven poco pero, es inevitable prestarles atención. Podríamos estar hablando del Síndrome de Tourette.

Es un trastorno neurológico que se caracteriza por la presencia de tics (movimientos involuntarios repetidos y sonidos vocales). No es degenerativo ni afecta la inteligencia, aunque en algunos casos puede ir asociada a otras patologías como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, trastorno obsesivo compulsivo, trastornos en el proceso de aprendizaje, ansiedad, depresión, que pueden causar más dificultades al paciente que los propios tics. Aparecen entre los 2 y 15 años de edad y junto con sus síntomas también se han descrito otros signos como irritabilidad, dificultades en la atención e intolerancia a la frustración. Generalmente, los síntomas son más severos durante la primera década de enfermedad y pasada la adolescencia mejoran gradualmente. Los tics son movimientos o vocalizaciones involuntarias, súbitas, rápidas, recurrentes, arrítmicas y estereotipadas. 

Se desconoce la causa de esta enfermedad, aunque en muchas familias se ha podido observar una relación genética, ya que aproximadamente el 10% de los afectados tienen historia familiar del trastorno y afecta con más frecuencia a hombres que a mujeres, en una relación de 3 por cada 1.

El trastorno lleva el nombre del neurólogo francés Dr. Georges Gilles de la Tourette, quien en 1885 describió a 9 pacientes con tics vocales y motores. 

Los tics pueden ser motores y vocales y, a su vez, se dividen en simples y complejos. Pueden ser suprimidos voluntariamente por la mayoría de personas durante minutos u horas, pero la mayoría los experimentan como irresistibles. A veces se pueden atenuar con relajación o concentración en una actividad, y suelen desaparecer durante el sueño.

Tics simples: son aquellos caracterizados por contracciones repetitivas y rápidas de grupos musculares funcionalmente similares. Los que se describen más comúnmente son los que afectan la cabeza y el cuello, como por ejemplo cerrar los ojos, sacudir el cuello,  hacer gestos faciales, arrugar la nariz, contraer la boca, mostrar los dientes, subir las cejas, guiñar un ojo, morder los labios u otras partes, sacar la lengua, desplazan hacia adelante la mandíbula inferior, cabecear, mirar a los lados, girar la cabeza bruscamente y encogerse de hombros.

Los tics vocales simples incluyen toser, carraspear, gruñir, inspirar fuertemente aire por la nariz o soplar, entre otros. Existen otros tics que afectan los sistemas respiratorio y digestivo, como hipo, suspirar, bostezar, respiración exagerada, eructar, chupar o hacer sonidos de saborear.

Tics complejos: oler objetos, saltar, tocar, la ecopraxia (imitación de gestos o posturas de otra persona) y la copropraxia, que consiste en realizar gestos con connotación pornográfica. Y entre los tics vocales complejos: repetir sílabas, palabras o frases que ha proferido otro, y uso de la palabra soez.
El tratamiento no debe limitarse solamente al control de los tics motores, sino que debe ser multidisciplinario y tener en cuenta todos estos aspectos para que los niños puedan llevar una vida normal. Lo podemos dividir en los siguientes puntos: farmacológico, psicológico, educativo, información, grupos de autoayuda e intervenciones específicas.

El pronóstico del trastorno es bastante positivo con un tratamiento es riguroso, sin embargo siempre se debe tener en cuenta que es un síndrome crónico, con remisiones y exacerbaciones. En muchos casos tiene un curso benigno y mejora después de la adolescencia. Los síntomas iniciales pueden disminuir, persistir o aumentar y los viejos síntomas pueden ser remplazados por otros. Las personas muy afectadas pueden tener problemas emocionales serios, incluida una depresión mayor. Algunas de esas dificultades parecen estar asociadas con las consecuencias sociales y académicas del trastorno.

Al igual que todos los trastornos y padecimientos el Síndrome de Tourette se presenta como un enigma médico más que, al tenerlo presente en casa, debe estar acompañado de mucho amor, paciencia y comprensión. Serán jóvenes que se sentirán señalados e incluso notablemente distintos y allí será cuando la familia debe predominar manteniendo la calma y explicándoles cuantas veces sean necesarias todo el proceso de su trastorno. Además es recomendable tener encuentros especiales con las maestras y compañeros de clases para familiarizarlos con el tema y fomentar así la mayor integración posible.

El valor de la amistad y de la familia serán fundamentales para que el niño forje su autoestima y se desenvuelva en un entorno tranquilo y armonioso que le permita llevar su tratamiento de la manera menos invasiva posible.

Con información de la Asociación española para pacientes con tics y Síndrome de Tourette.

¿Quieres sugerirme algún tema? ¿Quieres hacerme alguna consulta? Escríbeme gentesaludableradio@gmail.com

Hasta la próxima. Sonríe siempre.

2 comentarios:

Gabriela Delgado dijo...

Hola! muy bueno este articulo sobre el tourette! quisiera saber si existes asociaciones particularmente aquí en caracas, quiero hacer mi tesis de 5to año sobre este tema y buscando cualquier informacion sobre esto!! muchas gracias! :)

Jenny Marques Rodrigues dijo...

Hola, Gabriela Delgado, he estado buscando información para poder ayudarte y no la he conseguido.... si te interesa algún otro Síndrome como Asperger, Autismo o Rett... podríamos intentar....
gracias
Feliz tarde