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jueves, 13 de junio de 2013

Várices y tu estilo de vida




En algún momento de nuestras vidas, sin que la edad importe, podemos de pronto notar que algunas venas azules empiezan a ser más predominantes que otras en nuestras piernas o en la parte de atrás de nuestras rodillas e incluso algunas generando dolor, si esto te ocurre, podríamos estar en presencia de las conocidas varices.

Según el National Institutes of Health, las várices son venas inflamadas y retorcidas que se pueden ver bajo la superficie de la piel, que se producen por un mal funcionamiento en las válvulas de las venas de las piernas. Por lo general, aparecen en las extremidades inferiores, pero también pueden formarse en otras partes del cuerpo. A veces causan dolor cuya intensidad varía entre leve y moderada, coágulos de sangre, úlceras (llagas) de la piel y otros problemas.

Entre los primeros síntomas: pesadez de piernas, calambres, picores y fuertes dolores. Una de cada diez personas las padece, siendo más frecuentes en las mujeres, sobre todo por efecto de los embarazos y las hormonas.

Las venas son vasos sanguíneos que transportan sangre de los tejidos del cuerpo al corazón. El corazón bombea la sangre a los pulmones para recoger oxígeno. Luego, la sangre rica en oxígeno se bombea por todo el cuerpo a través de vasos sanguíneos llamados arterias.


Las venas tienen unas válvulas que funcionan en un solo sentido y hacen que la sangre circule hacia el corazón. Si las válvulas se debilitan o lesionan, la sangre puede devolverse y acumularse en las venas. Esto hace que las venas se hinchen, lo cual podría causar várices.


Existen muchos factores de riesgo: los antecedentes familiares, factores genéticos y hereditarios; edad avanzada; el género: las mujeres son más propensas a padecerlas; el embarazo; sobrepeso u obesidad y el sedentarismo. Este último se impulsa como uno de los protagonistas en la generación de varices en nuestros tiempos actuales, eliminar de tu rutina diaria la realización de ejercicios, al menos caminatas de 30 a 40 minutos, podría incidir en la aparición temprana de las várices. Igualmente usar ropa muy apretada y poco elástica.



Al cambiar tu estilo de vida, las várices ya empiezan a ser tratadas indirectamente, los vasos sanguíneos se oxigenan y se evita su aparición. Igualmente existen tratamientos médicos con especialistas denominados flebólogos cuyo objetivo es aliviar los síntomas, evitar complicaciones y mejorar el aspecto físico que da la aparición de las varices en las piernas.

El especialista, para precisar el diagnóstico, recomienda una exploración hemodinámica por eco-doppler (estudio no doloroso de la circulación venosa o arterial). Actualmente hay diversas técnicas para tratar las várices. 1. Tratamiento médico | 2. Tratamiento quirúrgico ablativo y hemodinámico, striping, flebectomía, endolaser y CHIVA (invasivo) | 3. Tratamientos no quirúrgicos: esclerosis, crioesclerosis, láser y espuma.
El portal mujerhoy.com nos ofrece algunas recomendaciones para prevenirlas efectivamente: Controla tu peso: tanto en el embarazo como en el día a día aumenta la ingesta de frutas y verduras que aportarán vitaminas y nutrientes.



Evita hábitos como fumar o beber alcohol ya que agravan e incrementan la aparición de varices; así como también modera las exposiciones al sol de manera directa y en horas inadecuadas. Ejercítate: Camina de 20 a 30 minutos diarios y en la medida de tus posibilidades apúntate en clases de Yoga o Tai-chi, excelentes disciplinas para mejorar la circulación sanguínea.

Mantén los pies en alto: la sangre ha de subir hasta el corazón luchando contra la fuerza de gravedad, así que lo mejor que podemos hacer es ayudar a nuestras piernas colocándolas en alto, así el esfuerzo será menor. Otras recomendaciones posturales son: no mantenerte en la misma postura más de una hora y no permanecer sentada con las piernas cruzadas.

Utiliza medias especiales: el médico especialista te recomendará medias de comprensión graduada que te aliviará en gran parte la sensación de pesadez en las piernas y mejorarán la circulación. Baños de contraste: En la ducha puedes hacerte baños de contraste en sentido ascendente. Se trata de alternar agua templada con agua fría, terminando con la fría. Estos cambios de temperatura producen que las venas se dilaten y contraigan como si hicieran ejercicio.

Olvida los tacones: los tacones no permiten el movimiento natural de los músculos de la pierna por lo que limitan la buena circulación. Opta por los zapatos bajos. Ropa cómoda: Utiliza ropa holgada y cómoda que haga que tu cuerpo se sienta bien, especialmente en el caso de la ropa interior. Procura que no te apriete en la cintura, en las ingles o en torno a los senos.

Y por último puedes optar por masajes con gel refrescante, se trata de masajear las piernas desde el tobillo hacia el muslo con movimientos circulares para mejorar la circulación. Si lo prefieres utiliza tu hidratante habitual pero siempre de forma muy suave.



Tu modo de vida, en gran parte, determinará la salud de tus vasos sanguíneos, aunque algunas modas apunten a los tacones y faldas y pantalones muy ajustados, es importante que tengas presente que tu salud es primordial y en especial, tus hábitos de vida diaria ayudarán a que tu circulación mejore progresivamente.
Tu salud es lo más importante. Sonríe siempre. Hasta la próxima.

martes, 14 de mayo de 2013

Dolor de fibromialgia



Una y otra vez decimos que hacer ejercicios y comer balanceado es la clave para una vida saludable, el problema es que lo hemos dicho tanto, tantos voceros, escritos, revistas programas de radio y televisión, que ya la gente no se lo toma muy en serio o lo aplica un día sí, dos no.

Buscando temas para ustedes me conseguí con la fibromialgia, es un tema poco conocido con respecto al verdadero significado de su padecimiento y evidentemente está ligado a la vida saludable, ejercicios diarios y una buena alimentación.

Suele presentarse más de lo que nos imaginamos y se manifiesta con dolor prolongado en todo el cuerpo y sensibilidad en articulaciones, músculos, tendones y otros tejidos blandos.

La fibromialgia también ha estado relacionada con fatiga, problemas de sueño, dolores de cabeza, depresión y ansiedad. Y es más común en mujeres entre 20 y 50 años de edad.

Los posibles desencadenantes de la fibromialgia abarcan: trauma físico o emocional. Respuesta anormal al dolor. Áreas en el cerebro que son responsables del dolor pueden reaccionar de manera diferente en los pacientes con fibromialgia. Alteraciones del sueño.
Las siguientes afecciones pueden simular sus síntomas:

  • Dolor crónico del cuello o la espalda
  • Síndrome de fatiga crónica
  • Depresión
  • Hipotiroidismo (baja actividad de la tiroides)
  • Enfermedad de Lyme
  • Trastornos del sueño

El síntoma principal de la fibromialgia es el dolor y éste puede ser leve o intenso.

  • Las áreas del dolor se denominan puntos de sensibilidad, los cuales se encuentran en el tejido blando de la parte posterior del cuello, los hombros, el tórax, la región lumbar, las caderas, las espinillas, los codos y las rodillas. El dolor se irradia luego desde estas áreas.
  • El dolor se puede sentir como profundo, punzante o urente.
  • Las articulaciones no se afectan, aunque el dolor puede sentirse como si proviniera de ellas.

Las personas con fibromialgia tienden a despertarse con dolores y rigidez en el cuerpo. Para algunos pacientes, el dolor mejora durante el día y empeora durante la noche. Algunos pacientes presentan dolor todo el día.

El dolor puede empeorar con la actividad, el clima húmedo o frío, la ansiedad y el estrés.

La fatiga, la depresión y los problemas con el sueño se ven en casi todos los pacientes con fibromialgia. Muchos dicen que no pueden conciliar el sueño o permanecer dormidos y se sienten cansados cuando despiertan.

Otros síntomas de fibromialgia pueden abarcar:
  • Síndrome del intestino irritable
  • Problemas de memoria y concentración
  • Entumecimiento y hormigueo en manos y pies
  • Disminución de la capacidad para el ejercicio
  • Jaquecas o migrañas por tensión

Para un diagnóstico de fibromialgia, usted debe haber tenido por lo menos tres meses de dolor generalizado, además de dolor y sensibilidad en por lo menos 11 de 18 áreas, entre ellas:

  • Brazos (codos)
  • Nalgas
  • Tórax
  • Rodillas
  • Región lumbar
  • Cuello
  • Caja torácica
  • Hombros
  • Muslos

Los exámenes de orina y sangre generalmente son normales; sin embargo, se pueden hacer exámenes para descartar otras afecciones que puedan provocar síntomas similares.


El objetivo del tratamiento es ayudar a aliviar el dolor y otros síntomas, al igual que ayudar a que la persona le haga frente a dichos síntomas.

El primer tipo de tratamiento puede involucrar:

  • Fisioterapia.
  • Ejercicio y un programa de acondicionamiento.
  • Métodos para aliviar el estrés, como masaje suave y técnicas de relajación.

Si estos métodos no funcionan, el médico puede recetar un antidepresivo o relajante muscular. El objetivo de la medicación es mejorar el sueño y la tolerancia al dolor. El medicamento se debe usar junto con el ejercicio y la terapia conductista.

En ocasiones se utilizan fármacos como:
  • Anticonvulsivos.
  • Otros antidepresivos.
  • Relajantes musculares.
  • Analgésicos.
  • Ayudas para dormir.


Terapia personal para manejar emociones y sentimientos es fundamental para las personas que conviven con este síndrome, les ayudará a manejar pensamientos negativos.Llevar un diario de su dolor y síntomas. Reconocer qué empeora los síntomas. Buscar actividades agradables. Establecer límites.

Entre las recomendaciones para el día a día figuran: alimentarse de balanceada. Elimina la cafeína de tu régimen alimenticio. Practica ejercicios guiados con tiempo de duración óptimos como: sesiones de yoga, taichi; caminatas, etc., con la finalidad de que la calidad del sueño mejore. Probar terapias de acupuntura.
Algunos casos no mejoran con la aplicación de estas recomendaciones, es por ello que el especialista usualmente toma la decisión de remitir al paciente a una clínica especializada en dolor a fin de que se apliquen tratamientos puntuales de cara a mitigar el impacto de la fibromialgia.

Es importante saber que es un trastorno crónico que no tiene cura. Los síntomas tienden a mejorar con las terapias, ejercicios y buena alimentación, sin embargo, pueden ser fluctuantes, es decir, pueden aparecer durante meses y desaparecer por el mismo período y así sucesivamente.

Lo fundamental en cada uno de estos temas de salud es que logremos una vida saludable que nos aleje de cualquier padecimiento similar, con pequeños esfuerzos puedes obtener resultados increíbles y sobre todo sentirte mejor mental y físicamente.


Fuentes consultadas: medlineplus y niams.nih.gov.

Visítanos en www.jennymarques.blogspot.com o escríbenos cualquier sugerencia o solicitud de tema a nuestro correo electrónico: gentesaludableradio@gmail.com. Sonríe siempre. Hasta la próxima.

viernes, 10 de mayo de 2013

Ovarios poliquísticos



Hoy en Gente Saludable hablaremos de los ovarios poliquísticos, padecimiento que afecta a muchas mujeres en la actualidad.

Es una enfermedad por la cual una mujer tiene un desequilibrio de las hormonas sexuales. Esto puede provocar cambios en el ciclo menstrual, quistes en los ovarios, dificultad para quedar en embarazo y otros cambios en la salud.

El síndrome del ovario poliquístico está ligado a cambios en el nivel de ciertas hormonas:

  • Los estrógenos y la progesterona, las hormonas femeninas que le ayudan a los ovarios de una mujer a liberar óvulos.
  • Los andrógenos, una hormona masculina que se encuentra en pequeñas cantidades en las mujeres.

Los cambios le dificultan a los ovarios de una mujer la liberación de óvulos completamente desarrollados (maduros). Normalmente, se liberan uno o más óvulos durante el período menstrual, lo cual se denomina ovulación. En el síndrome del ovario poliquístico, los óvulos maduros no se liberan desde los ovarios. En su lugar, pueden formar quistes muy pequeños allí.

Estos cambios pueden contribuir a la infertilidad. Los otros síntomas de este trastorno se deben a los desequilibrios hormonales.

La mayoría de las veces, el síndrome del ovario poliquístico se diagnostica en mujeres a los 20 o 30 años; sin embargo, también puede afectar a las niñas adolescentes. Los síntomas a menudo empiezan luego del desarrollo. Las mujeres con este trastorno con frecuencia tienen una madre o hermana con síntomas similares a los del síndrome del ovario poliquístico.

Los síntomas del síndrome del ovario poliquístico incluyen cambios en el período (ciclo menstrual) tales como:
  • Ausencia de períodos menstruales, después de haber tenido uno o más períodos menstruales normales durante la pubertad.
  • Períodos menstruales irregulares, que pueden ser intermitentes y pueden ser desde muy ligeros hasta muy abundantes.

El síndrome del ovario poliquístico puede provocar el desarrollo de características sexuales masculinas, llamado virilización. Los síntomas abarcan:

  • Aumento del vello corporal en el pecho, el abdomen y la cara, al igual que alrededor de los pezones.
  • Disminución del tamaño de las mamas.
  • Agrandamiento del clítoris.
  • Debilitamiento del cabello en la cabeza, llamado calvicie de patrón masculino.
  • Engrosamiento de la voz.

También se pueden presentar cambios en la piel:

  • Empeoramiento del acné
  • Marcas y pliegues cutáneos gruesos u oscuros alrededor de las axilas, la ingle, el cuello y las mamas


El aumento de peso y la obesidad es común en las personas con síndrome del ovario poliquístico. Bajar de peso puede ayudar a tratar los cambios hormonales y los problemas de salud como la diabetes, la hipertensión arterial y el colesterol alto.

Bajar solo el 5% del peso corporal puede ayudar al desequilibrio hormonal y puede facilitar el hecho de quedar en embarazo. Para una mujer que pese 160 libras, esto es sólo 8 libras.

El médico puede recomendar píldoras anticonceptivas para hacer que los períodos menstruales sean más regulares. Tales medicamentos también pueden ayudar a reducir el crecimiento anormal de vello después de que usted se los toma por unos meses.

Con tratamiento, las mujeres con síndrome del ovario poliquístico por lo regular pueden quedar embarazadas. Existe un mayor riesgo de hipertensión arterial y diabetes gestacional durante el embarazo.

Es importante siempre tener en cuenta que cualquier enfermedad o padecimiento puede tener una evolución positiva en la medida en que su detección sea temprana, es por ello que en tu agenda semanal, mensual, anual, siempre debes incluir un chequeo general y visitas periódicas para revisar tu salud con la frecuencia que el médico especialista lo indique.

Hombres y mujeres hoy en día, sin distinción de ningún tipo, estamos exentos, de afectación en nuestra salud, bien sea por el estrés diario al que estamos sometidos, los factores ambientales, hereditarios, sedentarismo o por la degeneración natural de las células del organismo. Lo importante es detectar a tiempo y poder atender el tratamiento médico correspondiente, por tu bien y el de tu familia.

Fuente consultada: MedlinePlus.

Si deseas sugerirnos algún tema, puedes escribirnos al correo electrónico: gentesaludableradio@gmail.com. 

Hasta la próxima semana. Sonríe siempre.

viernes, 26 de abril de 2013

Drogas durante el embarazo: Síndrome de abstinencia




Cuando llega el momento del embarazo, usualmente las mujeres tienen muchas dudas relacionadas con su estilo de vida habitual y el que deben adoptar tras la llegada del bebé. Algunas se preocupan por ponerse al tanto y hacer caso a las indicaciones médicas, sin embargo, otras piensan que “una canita al aire” de vez en cuando no hará daño. Lo cierto es que el tema que hemos elegido para el día de hoy está relacionado con esto, tiene un nombre poco conocido pero, OJO, hay que prestar muchísima atención, el Síndrome de Abstinencia Neonatal.

En especial las mujeres modernas creemos que, como somos modernas, el organismo, el bebé y todo también es moderno así tengamos la edad que sea y hábitos que dejan mucho que desear. No es nuevo el dicho que reza que “un bebé te cambia la vida” y ciertamente debe ser así pero de forma positiva, este síndrome nos llama a la reflexión ya que se presenta cuando un bebé estuvo, durante el embarazo, altamente expuesto a través del útero a drogas adictivas ilegales o recetadas, así como también al alcohol.

Estas drogas pueden ser: Anfetaminas; Barbitúricos; Benzodiazepinas (diazepam, clonazepam); Cocaína; Marihuana y Opiáceos/narcóticos (heroína, metadona, codeína).

Esto junto con otras drogas atraviesan la placenta y simplemente hacen que el bebé se vuelva adicto junto con la madre. Al nacer, deja de recibir la droga directamente y ahí es cuando se presenta el síndrome de abstinencia que puede estar marcado y protagonizado por estos síntomas: coloración en manchas de la piel (moteado); diarrea; llanto excesivo o chillón; succión excesiva; fiebre; reflejos hiperactivos; aumento del tono muscular; irritabilidad; mala alimentación; respiración rápida; convulsiones; problemas para dormir; aumento lento de peso; nariz tapada, estornudo; sudoración; tiritar (temblores) y vómitos.
Cuando el problema se presenta por alcoholismo existe el síndrome de alcoholismo fetal que abordaremos en próximas columnas.

Los síntomas dependerán de: la forma como el cuerpo de la madre descompone la droga. La cantidad de droga que ella estaba tomando. La cantidad de tiempo durante el cual consumió la droga. Si el bebé nació a término o antes (prematuro).

Los exámenes médicos abarcan varias aristas sin embargo, una conversación con la paciente y un examen de heces y orina serán las primeras vías para hallar o no la presencia del síndrome.

El equipo médico tendrá que vigilar muy de cerca la evolución del bebé y evaluar el tratamiento que se le debe aplicar, que depende el caso podría involucrar Morfina y Metadona. La lactancia materna puede ayudar significativamente, así como también, en algunos casos continuar la aplicación de la droga al bebé e irla reduciendo progresivamente como si habláramos de un tratamiento de desintoxicación, recuerden que estamos ante un bebé adicto porque así lo decidió la madre.

Estos bebés tienden a crecer lentamente y necesitan en ocasiones leche maternizada rica en calorías. El tratamiento puede durar de 1 semana a 6 meses. En el mejor de los casos este sería el panorama, sin embargo, dichos bebés podrían también nacer con defectos congénitos; prematuros; con el perímetro encefálico pequeño y padecer del síndrome de muerte súbita del lactante, dejando simplemente de respirar pocos días después de nacer.



Si usted se encuentra en una situación parecida a la que estamos narrando, es decir, consume algún tipo de drogas medicadas o no, fuma o bebe y está embarazada no permita que el miedo la paralice, acuda inmediatamente al médico para que puedan indicarle el tratamiento más adecuado para su caso y así salvar la vida de su bebé que puede estar seriamente en peligro, recuerde que, en el mejor de los casos, el recién nacido solo podría necesitar de un tratamiento que dure algunas semanas, sin embargo, en número importante de ocasiones el bebé simplemente fallece.

Ser madre es una responsabilidad, anímate a tomar decisiones en tu vida que salven a esa pequeña criatura que crece dentro de ti.

Si estás medicada con cualquier receta es importante que apenas sepas del embarazo revises si le hará daño al bebé o no. Siempre debes chequear por diversas vías, la vida de tu bebé lo vale.

Información consultada en la enciclopedia médica: Medlineplus.

Si deseas sugerirnos algún tema puedes escribirnos a gentesaludableradio@gmail.com. Hasta la próxima semana. Sonríe siempre.

Menopausia y hormonas




Las mujeres hoy en día nos preocupamos por demasiadas cosas, algunas con razón, otras no tanto. Sin embargo, en algunas cosas de la salud a veces nos descuidamos. Con esa historia siglo 21 que uno oye en las esquinas “los tiempos han cambiado”, “las mujeres primero nos realizamos profesionalmente y luego pensamos en una familia”, entre otras, lo cierto es que el organismo no ha cambiado en lo absoluto, por el contrario, en la mayoría de los casos está severamente afectado por el estrés, los malos hábitos alimenticios, el cigarrillo, etc.

Uno de los ciclos normales del organismo femeninos para el cual debemos prepararnos es la menopausia. La Sra. Milagros Sperandio, habitante de San Antonio de Los Altos nos escribió preguntándonos sobre este tema y decidimos abordarlo en esta columna. Investigando nos conseguimos con información interesante del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos que vamos a presentar aquí.

La menopausia es un proceso que usualmente se inicia a partir de los 35 años, durante este tiempo, los ovarios producen en forma gradual concentraciones más bajas de las hormonas sexuales naturales: estrógeno y progesterona. El estrógeno promueve la formación normal de los senos y el útero (matriz) de la mujer, controla el ciclo de ovulación (cuando el ovario deja salir un óvulo en una trompa de Falopio) y afecta muchos aspectos de la salud emocional y física de la mujer. La progesterona controla la menstruación y prepara el revestimiento de la matriz para recibir el huevo fertilizado.

La “menopausia natural” comienza cuando la mujer tiene su último periodo, o deja de menstruar, y se considera completa cuando la menstruación ha cesado por un año. Esto casi siempre ocurre entre las edades de 45 y 55 años, pero varía de una mujer a otra. Las mujeres que han tenido cirugía para extirpar ambos ovarios (una operación llamada ooforectomía bilateral) experimentan lo que se llama “menopausia quirúrgica”; es decir, el cese inmediato de la menstruación causado por falta de las hormonas producidas por los ovarios.

Cuando la mujer ha llegado ya a la menopausia natural, la producción de estrógeno ha disminuido en forma significativa. Aunque otros órganos producen concentraciones bajas de esta hormona después de la menopausia, estas concentraciones solo representan cerca de una décima parte de la concentración que se encuentra en mujeres premenopáusicas. La progesterona está casi ausente en las mujeres menopáusicas.



El uso de hormonas para la menopausia (a veces llamado terapia de reemplazo hormonal o uso posmenopáusico de hormonas) consiste en tomar estrógeno solo o estrógeno combinado con progesterona o progestina, una hormona sintética con efectos semejantes a los de la progesterona.

Los médicos pueden recomendar el uso de hormonas menopáusicas para contrarrestar algunos de los problemas asociados generalmente con la menopausia (sofocos de calor, sudores nocturnos, insomnio y sequedad vaginal) o para prevenir algunos efectos a largo plazo que son más comunes entre las mujeres posmenopáusicas, como la osteoporosis (afección caracterizada por la disminución de la masa y densidad de los huesos, la cual causa fragilidad de los huesos).

Las pruebas más contundentes sobre los riesgos y beneficios de tomar hormonas después de la menopausia proceden del Programa Hormonal de la Iniciativa de Salud de la Mujer. Los análisis arrojaron aumento significativo el riesgo de cáncer de mama, de endometrio, de ovarios, enfermedades cardiacas, derrames cerebrales, coágulos de sangre e incontinencia urinaria. Así como también demencia y Alzheimer. Sin embargo, el riesgo de cáncer colorrectal y de fracturas de cadera fue menor en quienes tomaron las hormonas. En este estudio también incorporaron pruebas con falsos estrógenos solo para evaluar el “efecto placebo”.

Los estudios no recomiendan el uso de hormonas a quienes tengan historial de cáncer ya que promueve el crecimiento normal de las células y eso estaría contraindicado en caso de presencia de tumores.

En cuanto a los métodos anticonceptivos, estarían recomendados los que se incorporan en la vagina como el anillo vaginal porque la carga hormonal hacia la sangre es mucho menor.


Para reducir el riesgo de enfermedad crónica, las mujeres pueden adoptar un estilo de vida saludable, hacer ejercicio regularmente, seguir una dieta saludable, limitar el consumo de alcohol, no empezar a fumar o, para las que fuman, tratar de dejar de fumar. Las comidas ricas en calcio y vitamina D o suplementos dietéticos que contienen estos nutrientes pueden ayudar a prevenir la osteoporosis. Los resultados publicados por la WHI indicaron que tomar suplementos de calcio y vitamina D proporcionó algún beneficio para preservar la masa ósea y prevenir fracturas de cadera, especialmente entre las mujeres de 60 años de edad y mayores. Así como también incorporar caminatas diarias de 30 minutos.

En el aspecto sexual, algunas mujeres sienten amplia afectación por la resequedad vaginal, lo recomendable es probar con lubricación alterna que se consigue en las cadenas de farmacias o en tiendas especializadas en elementos para relaciones íntimas. Cualquier cosa será siempre mucho más saludable que llenar el organismo y la sangre de hormonas que pueden predisponerte a enfermedades importantes.

Me piden que les recomiende el libro “Los placeres secretos de la menopausia” de la Dra. Christiane Northrup. Lo buscaré.

Información extraída de la web www.cancer.gov. Hasta la próxima. Sonríe siempre.